Software de gestión para cocinas de comida preparada
Carta, planes semanales, pedidos, clientes, producción y cobros en un mismo sitio — con un asistente que atiende a tus clientes cuando tú estás cocinando.
Del 25 al 31 de agosto · cierre el domingo a las 20:00
¿Es para mí?
Si tus clientes te piden por mensaje y tú llevas la cuenta en una libreta o en una hoja de cálculo, este es tu sitio.
Vendes planes de 3, 5 o 10 táperes. La semana se genera sola, con las alergias de cada cliente aplicadas.
Pedidos puntuales de todo tu catálogo, con horarios de recogida o reparto y cobro por adelantado o al recoger.
Cuando son 40 pedidos a la semana, el problema deja de ser vender y pasa a ser no perder nada por el camino.
No es para ti si tienes un restaurante de mesas o necesitas TPV en sala: Foodinari no gestiona comandas de local.
Lo que incluye
Todo comparte los mismos datos: cambias un alérgeno en un plato y cambia en la carta, en el chat, en las etiquetas y en el pedido de mañana.
Platos, ingredientes, alérgenos, secciones y tamaños de ración. Importas y exportas en CSV.
Tipos de plan, precios por pack y hora de cierre. La semana de cada cliente se genera sola.
À la carte y por plan, repetir el de la semana pasada, editar, confirmar o rechazar.
Alergias, preferencias e historial. Se aplican solos en cada pedido, vengan por donde vengan.
Cuánto cocinar cada día y etiquetas con alérgenos, sacadas de los pedidos reales.
Tarjeta con Stripe o pago al recoger. Un estado por pedido: sabes quién ha pagado.
Tu carta online con enlace y código QR para imprimir. Los clientes piden sin llamarte.
Atiende en WhatsApp, Telegram y tu web con tu carta real. Es una pieza más, no el producto.
También: recompensas para clientes que repiten, presupuestos por enlace para quien no tiene cuenta, y una ficha en el marketplace de Foodinari cuando lo lancemos.
Cómo entran los pedidos
Tus clientes no piden todos igual. Foodinari acepta las tres formas y las convierte en la misma cosa.
Puerta 1
Te llaman o te lo dicen en la puerta. Lo metes en dos clics, con el cliente ya reconocido.
Puerta 2
Tu carta online, con enlace propio y un QR que imprimes y pegas en el táper.
Puerta 3
WhatsApp, Telegram o el chat de tu web. Responde con tu carta y cierra el pedido.
Las tres acaban en el mismo pedido, con el mismo cliente y la misma lista de producción. Por eso no hay que cuadrar nada a final de semana.
Por qué importa
Las horas se van en apuntar, recordar, cuadrar y perseguir. Eso es lo que desaparece.
Hoy
Los pedidos viven en tres sitios: notas del móvil, WhatsApp y una hoja de cálculo que solo entiendes tú.
Con Foodinari
Un pedido, un estado, un sitio. Y si mañana entra alguien a ayudarte, lo ve igual que tú.
Hoy
El domingo por la noche sumas cantidades a mano para saber cuánto comprar y cuánto cocinar.
Con Foodinari
La lista de producción y las etiquetas con alérgenos salen de los pedidos de la semana.
Hoy
Persigues transferencias y algún pedido se cuela sin cobrar. Las alergias las llevas en la cabeza.
Con Foodinari
El cobro va con el pedido y la alergia va con el cliente. No dependen de que te acuerdes.
Los dos modelos son de primera clase. No hay que forzar uno dentro del otro.
Menús a los que tus clientes se suscriben. Defines tipos, platos y la hora de cierre; la semana se genera sola y cada cliente recibe la suya con sus preferencias aplicadas.
Pedidos puntuales de todo tu catálogo, sin plan. Con stock, pedido mínimo y horarios de recogida o reparto que controlas tú.
Por qué fiarte
Foodinari está en producción con cocinas reales en España. Todavía no somos miles: por eso hablas con nosotros y no con un ticket.
No tocamos tarjetas. El dinero va directo a tu cuenta.
Exporta clientes, platos y pedidos en CSV cuando quieras. RGPD.
Plan gratis para empezar y cancelación en un clic.
Te montamos la carta contigo durante la primera semana.
«Montamos Foodinari después de ver a cocinas de comida preparada llevar doscientos pedidos a la semana entre el WhatsApp del móvil y una hoja de cálculo. Si pruebas y algo no encaja con tu forma de trabajar, escríbeme y lo hablamos.»
No. Puedes usar Foodinari solo para llevar la carta, los pedidos y la producción, y apuntar tú los pedidos. El asistente se activa cuando quieras, o nunca.
Una tarde: subir la carta (o importarla en CSV) y configurar horarios. Si quieres, lo hacemos contigo en una videollamada.
Sí. Clientes y platos se importan en CSV, así que puedes traerte la hoja de cálculo que ya tienes en vez de picarlo todo.
Solo puede añadir platos que existen en tu carta, con tu stock y tus mínimos: no inventa. Y todo pedido pasa por el panel, donde puedes editarlo o rechazarlo antes de cocinar.
Sí. En cada pedido decides si se paga con tarjeta o al recoger. Los dos estados se ven igual de claros en el panel.
Exportas clientes, platos y pedidos en CSV en cualquier momento, también el último día. No hay permanencia.
Todos los planes incluyen la plataforma completa: pedidos, planificación de comidas y tu asistente de IA. Elige el tamaño que te encaje y cámbialo cuando deje de encajarte.
Prueba la plataforma con unos pocos clientes.
Para un pequeño negocio de preparación de comidas que empieza.
Para una cocina en crecimiento que necesita margen para escalar.
Para franquicias y negocios por suscripción.
Precios sin IVA. Los límites que ves son los límites que aplicamos: nada se convierte en una factura sorpresa. ¿Necesitas más que Pro? Habla con nosotros.
Plan gratis, sin tarjeta. Si en una tarde no tienes la carta funcionando, te ayudamos a montarla.
¿Prefieres verlo primero? Mira todo lo que incluye